Sobre este libro
Conrad es un clérigo guerrero acostumbrado a la dura vida de proteger inocentes de los monstruos en la fronteras de Albión. Licántropos y dragones no lo asustan, pero la idea de que lo manden a servir a una mujer en la Corte del Rey Dario lo tiene completamente desconcertado. Sin embargo, obediencia ha prometido y obediencia cumplirá, porque es un sacerdote de palabra.
Es el celibato lo que le va a costar más.
Con un romance imposible en el centro de la historia, nuestro sufrido sacerdote se enfrentará a príncipes engreídos, princesas alocadas, condes arrogantes, piratas pervertidos y la amenaza de magia prohibida, todo con tal de proteger a la mujer que ama tan desesperadamente y no puede tener, a no ser que haga una locura y manden todo a paseo.
¿Pero cómo es posible que su Dios sea tan cruel de dejarlo enamorarse con tal pasión sólo para torturarlo? No puede ser justo, ¿verdad?
Por lo menos hay un bardo que está sacando un montón de canciones de esto.